Otra buena amiga, llamémosla K., me envía esta foto de su look de hoy:
Realmente, es curioso como un pequeño detalle puede cambiar totalmente un estilo, como a veces alguna combinación en apariencia imposible da un magnífico resultado. Ojo, que ya sé que también en otras ocasiones estos experimentos resultan un horrendo batiburrillo de prendas que no pegan ni con cola. Pero en el caso de K., diría que ha encontrado el punto exacto en que una combinación arriesgada, una suma atrevida de prendas, da como resultado algo mejor que los elementos considerados por separado.
Básicamente, lo que ha hecho K. es ponerse DOS vestidos uno encima de otro, el rojo de cuello holder y el cortísimo gris tipo T-Shirt alargada. Realmente, los dos vestidos por separado no valen mucho, ambos son de mercadillo puro y duro, y a ella, aunque tiene buen tipo, le quedan regular. Pero juntos, y si además se les complementa con gusto con el cinturón y los zapatos, ambos de Nine West, que les quedan perfectamente a juego, creo que el resultado es excelente!! ¿Qué opináis?
Solo como término de comparación, os pongo a la misma improvisada modelo, K., con uno de los modelitos que suele usar habitualmente, que va casi siempre de lo más clasicona, con combinaciones de falda y blusa. ¿No os gusta más tal y como está arriba? ¿O la preferís así más clasiquilla?
